Juezas del Tribunal Superior de la Ciudad participaron de una jornada sobre el legado del papa Francisco
La vicepresidenta del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad, Alicia E. C. Ruiz, y la jueza Marcela De Langhe, participaron hoy de la jornada “El papa Francisco y su legado: Justicia, diálogo y dignidad humana”, realizada en el Salón Dorado de la Legislatura porteña.
Resumen
Las juezas del Tribunal Superior (TSJ) integraron paneles dedicados a reflexionar sobre los aportes del pensamiento del Papa Francisco al derecho, la justicia y la dignidad humana.
La jueza Ruiz integró el panel “Fraternidad y Derecho. Explorar la fraternidad como categoría jurídica y política en el contexto de discursos de odio dirigidos a migrantes”, en el que destacó que el concepto de la fraternidad entendida como reconocimiento del otro en su diferencia es uno de los principios legados por el fallecido pontífice.
En tal sentido parafraseó a Francisco al señalar que “nadie puede pelear la vida aisladamente; se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia adelante”. Afirmó, además, que los poderes judiciales tienen la responsabilidad de traducir ese principio en decisiones que hagan efectiva una justicia que, si no es social, no es justicia.
Al finalizar agregó que “la justicia tiene una doble responsabilidad: la que tenemos todos y la que tenemos por nuestra posibilidad de decidir sobre la vida, los intereses, la libertad y la felicidad” de la gente.
Por su parte, De Langhe participó del panel “Justicia Social y Dignidad Humana. Diálogo entre el pensamiento de Francisco y el sistema judicial”. Allí, sostuvo que el pensamiento de Francisco se entrelaza con las corrientes más avanzadas de los derechos humanos. Señaló que la dignidad humana requiere "una infraestructura estatal activa" orientada a la justicia social que, a la vez, "exige un Poder Judicial con la firmeza institucional e independencia para aplicar los mandatos de equidad frente a los procesos de exclusión sistemática". Concluyó que existe "una obligación judicial y estatal de tratar de forma diferenciada a quienes se encuentran en condiciones desiguales para mitigar las vulnerabilidades estructurales.”
También asistieron a la jornada los jueces del TSJ, Luis Lozano y Santiago Otamendi.
La actividad, impulsada por el legislador Emmanuel Ferrarrio y organizada por el Ministerio Público de la Defensa de la Ciudad junto al Instituto de Diálogo Interreligioso, reunió a representantes del ámbito judicial y religioso para reflexionar sobre la vigencia del pensamiento del pontífice a poco más de un año de su fallecimiento.
